En Canadá, el uso del fax sigue un patrón similar al de los Estados Unidos, con un declive general pero un uso persistente en ciertos sectores. Las instituciones de salud en todo el país continúan dependiendo en gran medida de las máquinas de fax para la transmisión de información de pacientes, citando preocupaciones de privacidad y prácticas establecidas. Las agencias gubernamentales, los bufetes de abogados y algunas instituciones financieras también mantienen capacidades de fax para comunicaciones oficiales y transmisión de documentos.
Sin embargo, Canadá ha estado realizando esfuerzos concertados para digitalizar muchos de sus servicios, incluida la atención sanitaria. Iniciativas como Canada Health Infoway están trabajando para modernizar la comunicación sanitaria, lo que eventualmente podría reducir el uso del fax en este sector. A pesar de estos esfuerzos, la transición para abandonar el fax ha sido lenta en algunas áreas, particularmente en ciudades pequeñas u organizaciones con recursos limitados para actualizaciones tecnológicas.